GRAVAR A LAS COOPERATIVAS SIGNIFICA DEBILITAR LA UNION DE CIENTOS DE MILES DE PEQUEÑOS AHORRANTES

Modelo Cooperativo Costarricense versus Sociedades Anónimas

En nuestro país existen 58 cooperativas de ahorro y crédito, 24 son supervisadas por la SUGEF desde noviembre de 1994 con la misma rigurosidad con la que se supervisan los demás actores del Sistema Financiero nacional, las demás cooperativas hasta hoy han sido supervisadas por INFOCOOP, independientemente de la naturaleza abierta o cerrada y del volumen de operaciones o nivel de activos.

Las Sociedades Anónimas pueden conformarla con la unión de dos personas, las cooperativas en su lugar deben cumplir con las disposiciones de la Ley de Asociaciones Cooperativas, Ley No. 4179 y sus reformas, que exige un mínimo de 20 personas para conformar una cooperativa de ahorro y crédito. La diferencia no se basa únicamente en el número de personas que para una Sociedad Anónima puede ser intrascendente, sin embargo, para las Asociaciones Cooperativas esto si es muy relevante, al ser las Cooperativas asociaciones de personas y no de capitales su fortaleza la representa la persona en su integralidad.

Y esta relación es tan importante que gravar a la empresa cooperativa por su generación de excedentes la debilita al destinar menos recursos a las reservas que se manejen según estatutos para fortalecer su patrimonio, ya que son los pequeños aportes y estas reservas las que fundamentan su crecimiento y capacidad para seguir atendiendo las necesidades de sus asociados que son la génesis de su creación.

Una vez que una persona invierte en una sociedad su monto invertido no es redimible salvo por la venta de su acciones o participación accionaria; la persona asociada a una cooperativa puede en cualquier momento (libertad de asociación) renunciar y solicitar (conforme las normas) la devolución de su capital aportado; esto es una diferencia fundamental a la hora de establecer el objetivo de la organización, su giro y la necesidad de la sociedad de imponerle o no tasas o impuestos.

Es importante señalar quienes, y que tipo de personas en función de sus ingresos y riqueza conforman la asociación cooperativa y quienes conforman las sociedades anónimas, gravar a las asociaciones cooperativas es gravar a los sectores de menores niveles de ingreso y riqueza.

El sector cooperativo es símbolo de distribución equitativa de riqueza donde se fomenta la vivencia de principios y valores; el accionar de las cooperativas se centra en lograr el bienestar de las personas, lo que conlleva desarrollar programas de atención, que ya no queda en manos del estado, lo cual le permite distribuirlo a otras poblaciones que no son parte de este modelo de organización.